
En un desollante palpitar de cenas y meriendas, me encontraba yo dentro del tumulto ardiente de llamas e inquebrantable pasto seco, ahora bien, alrededor de mi mucha gente que comienza a besarse y acariciarse estrepitosamente, carentes de moral y pudor, mientras que los miro, a punto de vomitar por tan estruendoso y asqueroso acto, vil y cobarde, tomé un arma y comencé a disparar y deshacerme de tan enfermo cuadro, cuando me dí cuenta, la gente me veía a punto de vomitar por tan estruendoso y asqueroso acto, vil y cobarde, tomaron un arma y comenzaron a disparar.
Afortunadamente tenía los poderes de Neo, asi que no me pasó nada, despues de eso prefiero ya no ir a cenar en un table.
Dios Cáido

1 comentario:
eres repugnante
Publicar un comentario